Jornada sobre la cizalladura del viento en aeropuerto de Tenerife

Las consecuencias de la cizalladura puede ser catastrofica

La agencia estatal de meteorología en conjunto con el aeropuerto de Tenerife han realizado una jornada sobre la cizalladura del viento; con el propósito de formar a los usuarios para el conocimiento del fenómeno.

La cizalladura o también conocida como cortante del viento es aquella diferencia de velocidad del viento entre dos puntos de la atmósfera.  Si los puntos están en diferentes localizaciones o altitudes la cizalladura puede ser vertical u horizontal. Es uno de los eventos meteorológicos más adversos para la navegación aérea.

Cuando la cizalladura se produce a baja altura afecta directamente el despegue o aterrizaje de la aeronave. Las causas del fenómeno están ligadas a las condiciones locales del aeropuerto.  En Canarias los aeropuertos se ven afectados en menor o mayor cantidad; producto de la orografía.

Javier Fernandez, parte del programa AEMET,  explica que en Canarias se tiene dos escenarios bastantes diferentes; por un lado el régimen galicio con aceleraciones de viento debido a la orografía y efectos termodinámicos sobretodo en Verano y por otro lado situaciones cuando las borrascas se sitúan al oeste del archipiélago afectando a los aeropuertos; provocando este último escenario una mayor intensidad pero con menos probabilidad de que suceda.

La cizalladura afecta la trayectoria del vuelo del avión provocando rápidas aceleraciones o desaceleraciones del avión en su despegue o aterrizaje; en ambos casos la rápida respuesta del piloto corrigiendo velocidad o trayectoria provocará un control inmediato de la situación; minimizando la posibilidad de cualquier complicación.

¿Que realizan los pilotos frente a cizalladuras en el aeropuerto de Tenerife?

Al atravesar una línea de cizalladura en el aeropuerto de Tenerife los pilotos realizan una maniobra de evasión frente al fenómeno que entre algunos de los aspectos destaca la estabilización de la potencia, cabeceo de morro arriba, nivelar los planos y no cambiar las configuraciones del tren de aterrizaje hasta que la cizalladura termine.